Un día se levantó Martita, Martita, la que me lavaba la ropita, ropita. Luego se levantó Irenita, Irenita, la que me traía el aguyita, al aguita. Y al final se levantó Marinita, Marinita, la simpática, la que me despertó al día siguiente, yo enfadada estaba, yo la regañé y a su cuarto se fue.
Yo la llamé y la perdoné.Amiguitas fuimos, amigos y amigas hicimos, en el zoo malitas estuvieron y murireron, solitas estuvimos y felices fuimos.
DESAPARECER
-
El paso del tiempo va relegando al olvido muchas de las costumbres que
hemos mantenido durante años. La semana pasada salíamos de la presentación
de un l...
Hace 1 semana